Estos pendientes se componen de dos rectángulos alargados de distintas longitudes, creando una asimetría equilibrada y consciente.
La textura rallada aporta ritmo y una sensación de movimiento a la superficie de la plata, reforzando su carácter artesanal.
Una pieza contemporánea que juega con la geometría y la imperfección controlada, pensada para quienes valoran la diferencia y el detalle.
Esta pieza forma parte de la colección M I N I M A L, una exploración de líneas definidas, geometría y textura. Puedes conocerla completa aquí.





