Este colgante de doble aro traslada al plano del cuerpo una forma geométrica esencial.
Dos aros de distinto tamaño, unidos en un punto de la circunferencia, generan una composición equilibrada y claramente escultórica.
La superficie texturizada aporta profundidad a la plata, haciendo que la pieza responda a la luz con matices cambiantes y un carácter vivo.
Suspendido sobre el pecho, el colgante mantiene una presencia definida sin resultar pesado, estableciendo una relación directa entre forma, materia y movimiento.
Esta pieza forma parte de la colección M I N I M A L, una exploración de geometría, líneas definidas y texturas que ponen en valor lo esencial.
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