Estos pendientes exploran el equilibrio a través de la asimetría, una constante en la naturaleza y en el mar.
Un pendiente está formado por una ola, el otro por dos, creando un diálogo visual entre ambos lados. La superficie irregular, con burbujas e imperfecciones, refuerza la sensación de espuma y movimiento, como si las olas acabaran de romper.
La inspiración en la Ola de Kanagawa se traduce aquí en el juego de ritmos y en la energía contenida en formas aparentemente sencillas.
Son pendientes contemporáneos, con presencia pero ligeros de llevar, pensados para quienes disfrutan de piezas diferentes, con intención y carácter.
Forma parte de la colección Olatuak, inspirada en el mar y su fuerza cambiante.







