Estos pendientes se inspiran en el «xirimiri»: esa lluvia fina que parece apenas perceptible, pero que deja huella.
La pieza se construye a partir de una base rectangular horizontal, de líneas limpias y proporciones equilibradas, sobre la que reposan dos pequeñas bolitas de plata situadas en la parte superior, como gotas que acaban de posarse sobre un cristal.
La superficie de la base presenta una textura suave rayada, trabajada a mano, que aporta profundidad y atrapa la luz de forma sutil. El contraste entre la geometría contenida de la base y la organicidad de las gotas crea una composición serena y precisa.
Quedan pegados a la oreja, con una presencia media: visibles, pero ligeros.
Una pieza pensada para quienes valoran los detalles silenciosos y la belleza que no necesita imponerse.
Esta pieza forma parte de la colección Xirimiri, donde las gotas finas sobre el cristal de la ventana crean un universo único.
Ficha técnica
– Plata de ley
– Acabado rayado suave
– Cierre de presión
– Hechos a mano
– Colección Xirimiri











